Es una de las noticias más inquietantes que circula estos días por mundo series. Showtime tendrá el mostrador vacío de novedades para la próxima temporada. ¿Por qué el canal de cable no ha dado luz verde a ninguno de los cuatro pilotos que había encargado? Ni el 'spinoff' de The L Word, ni Matthew Perry, ni la creadora de Weeds ni el comprometido Tim Robbins. Nada, aquí casi como el Deportivo de La Coruña en estos últimos años: o fichamos a pocos o a nadie. Sho se ha decantado por esta segunda opción.Por lo que vamos a ver a continuación, parece que al canal propiedad de la CBS le ha importado tres pimientos si se trata de nombres de prestigio o del trabajo de profesionales que han dado más de una alegría a la casa. The End of Steve y Possible Side Effect entrarían dentro de los primeros damnificados.
Steve iba a ser una comedia negra protagonizada por el 'friend' Matthew Perry, que vuelve a ver frustrado otro intento de asentarse en televisión tras el batacazo de Studio 60 on the Sunset Strip, con la diferencia de que ahora ni aparecerá en pantalla (me pregunto si N.F. vive cerca de él y le manda ondas negativas). Según The Hollywood Reporter, se prevé que la productora de la serie, Sony TV, venda el pescado a otro canal de cable.
Side Effects, por su argumento, tenía todos los números para hacerse con la etiqueta de drama polémico de la temporada. Y si encima estaba detrás del proyecto Tim Robbins, poco más puedo decir aparte de que tenía un reparto de campanillas: Ellen Burstyn, Josh Lucas y Tim Blake Nelson. Con lo que da de si el tema de las farmacéuticas es una verdadera pena que Sho no haya apostado por este piloto, pero ¡ah! la industria farmacológica es como el Imperio galáctico; todo apunta a que hubo un conflicto de intereses porque hablamos de uno de los principales anunciantes en televisión. A priori, a Showtime no le hubiese importado este detalle porque no se financia con publicidad, pero al conglomerado del que forma parte, CBS Corporation, sí que le importa, y mucho.Sin alejarnos del drama, toca hablar de la primera afectada dentro del grupo de profesionales de confianza del canal: Ilene Chaiken. Su culebrón lésbico se despidió el mes pasado y quería aprovechar a Alice, el personaje más gracioso, para lanzar The Farm, una serie satélite que hubiese tenido como escenario una cárcel de mujeres. El Oz a lo lesbiana no terminó de gustar al canal que ya bastante tuvo con el despropósito que fue la sexta temporada de la serie nodriza.
A Jenji Kohan tampoco le bastó el mérito de haber conseguido que su ama de casa traficante de 'weed' se convirtiese en una de las caras de Showtime para sacar adelante la comedia Ronna and Beverly. Basada en los sketches popularizados en YouTube por las actrices Jamie Denbo y Jessica Chaffin, la serie iba a desarrollar la historia de dos mujeres judías de mediana edad que se dedican a promocionar una guía de ligoteo para los solteros de su comunidad titulada 'You'll do better the next time'.
Así las cosas, la plantilla de Showtime seguirá para la temporada 2009-2010 con los mismos jugadores que en el curso pasado a los que se unirá muy pronto Nurse Jackie, el regreso a la tele de Edie 'Carmela Soprano' Falco. Ahora sólo queda esperar a que las renovadas United States of Tara, Weeds y Secret Diary of a Call Girl, y también Dexter, The Tudors, Californication y Tracey Ullman's State of the Union se mantengan en buena forma, porque, si llegan las lesiones, la plantilla no tendrá muchos recambios con los que compensar los percances.
La estrategia es arriesgada, sin duda, pero también hay que entenderla dentro del contexto del canal, donde al tratarse de un 'premium' se prima la calidad y se apuesta a caballo ganador. Quitando el caso de Possible Side Effects, supongo que si el producto no ofrece unas mínimas garantías que ofrecer a los espectadores que pagan el canal, mejor no invertir en él.





