martes, 22 de marzo de 2011

Orgullo y Prejuicio, un clásico como la novela

He vuelto a leer Orgullo y Prejuicio (Pride & Prejudice) de Jane Austen. Y digo leer porque ver la adaptación que hizo la BBC en 1995 con Colin Firth como Mr. Darcy, y Jennifer Ehle, en el papel de Elizabeth 'Lizzy' Bennet, no se puede describir de otra forma. Leer una miniserie de televisión, una experiencia sinestésica en cuanto a los medios porque la fidelidad a la novela es palpable incluso en los diálogos. Que los seis capítulos no me hayan durado ni una semana dice mucho del fevor con el que los he ido devorando, mucho más rápido de lo que tarda Lizzy en darse cuenta del partido que es Darcy.

El cuidadísimo diseño de producción que la BBC imprime a sus 'period dramas' y, en concreto, a sus adaptaciones de clásicos literarios no es una afirmación que se repite porque sí y para quedar bien. De momento sólo he visto Jane Eyre (2009), pero no hace falta mucho más para rendirse a la evidencia de que así se las gasta la corporación, atenta al último detalle de la porcelana para servir el té. Tanto esfuerzo por retratar con precisión de daguerrotipo atmósferas y sociedades tan particulares exige una inmersión completa en esos mundos. De lo contrario, la fidelidad a la época puede generar rechazo si nos aproximamos a estas series como lo haríamos con obras contemporáneas, sobre todo si, como se ha dicho, la forma de expresarse de los personajes no se ha adaptado a un lenguaje más moderno. Es un contrato de todo o nada.

Pero, irónicamente, lo que hace grande a esta adaptación de la obra de Austen, y por ende, al libro, es su resistencia al paso del tiempo, esa prueba que todo clásico inmortal supera una y otra vez. Las tribulaciones e intereses de cada personaje son tan reales que no cuesta ponerles cara hoy en día. Por supuesto, Orgullo y Prejuicio es la representación de la Inglaterra rural de principios del siglo XIX, una sociedad donde Lizzy iba unos pequeños pasos por delante con su franqueza y elocuencia, pero más allá están el resto de hermanas Bennet, a cada cada cual más diferente y rebelde en orden de mayor a menor. El eco cotidiano que resuena de esas miradas por encima del hombro de las mayores y discretas Jane y Lizzy a las menores y hormonales Kitty y Lydia , con una Mary que por ser la de en medio siempre pasa desapercibida.

La dinámica familiar de los Bennet, con esa señora Bennet histérica capaz de vender el alma de sus hijas con tal de verlas casadas con un rico, y de un padre que, cómo no, pasa de discutir con su mujer, sirve de contrapunto cómico y contrasta con el estoicismo romántico del orgulloso Darcy. Sus aires de ser superior deberían resultar antipáticos al margen de su amor por Lizzy, pero es imposible no conectar con él viendo el gallinero/Sálvame Deluxe en el que la señora Bennet y Lydia convierten las fiestas del pueblo. La obviedad de las intenciones y la vergüenza ajena son unas de las temáticas que explota la miniserie, y cómo afectan estas situaciones a la relación entre Jane y Mr. Bingley, y a la propia Lizzy.

En un ambiente donde lo que no se decía tenía tanta o más importancia que el discurso, las interpretaciones deben conseguir trasmitir esas pasiones con simples gestos y miradas, algo de lo que van sobrados un Firth y Ehle embriagadores. Los cambios de registro de Firth son tan sutiles que hay que fijarse en la forma en la que mira para darse cuenta de que Darcy ha bajado la guardia cuando Lizzy está en la misma habitación. No me extrañan los enamoramientos masivos desde hace 16 años ha venido provocando Firth en este papel, cuestiones físicas y de buen ver aparte. Incluso los secundarios como el verborreico Mr. Collins, las brujas de las hermanas de Bingley, o Mr. Wickham están encarnados con tino.

Como recuerda Felipe en Serieina, parte del rotundo éxito de esta adaptación reside en la mente pensante de Andrew Davies. Un guionista muy vintage, a la vista de su especialidad profesional, pero que gracias a su extraordinario trabajo con Orgullo y Prejuicio ha terminado por contagiarme la fiebre por las adaptaciones literarias. "Indeed".

7 comentarios:

LiPooh dijo...

Es la próxima que veré, y que la adquirí hace poco en amazon. Estoy convencida de que me encantará (tanto el libro como otras adaptaciones las he devorado), pero entre lo que dices y Colin, seguro que se convierte en una de mis favoritas.

Saludicos.

MacGuffin dijo...

Indeed :). Lo mejor de este Orgullo y prejuicio es como mantiene el humor del libro, algo que también logra la adaptación de Emma que hizo la BBC hace un par de años. Austen podía ser muy divertida, y a veces las películas pierden ese lado.

satrian dijo...

Es una maravilla yo también la ví en poco tiempo, es de las adaptaciones que más me gustan, si no la que más.

Jaina dijo...

LiPooh: Ponte ya con ella ya! Te lo vas a pasar en grande. Y sí, Colin está como quiere jeje

MacGuffin: Comparada con la serie, la peli de la Knightley no tenía nada de gracia, indeed.

Satrian: No se lo poude poner ningua pega como adaptación.

martinyfelix dijo...

@Serieina_Felipe nos ha enganchado a todos, vamos a parecer yonkis de las series de época british. xD
A ver cuando saco tiempo.

Manganxet dijo...

Voy a comentarte ahora que he terminado de ver la miniserie. Estoy casi de acuerdo en todo.

Firth es un soso, será muy buen actor, pero el tío siempre pone la misma cara haga de señorito prejuicioso, de rey tartamudo o de novio de Britget Jones xD

Lo de que se resista al paso de tiempo... claramente a nivel técnico no, si de repente hubiera aparecido una cortinilla de estrellas hubiera encajado perfectamente en ese ambiente noventero. Pero eso son manías mías, claramente no iba a pedirle a la BBC de 1996 que hiciera una serie 15 años adelantada a su época xD

Pero en general la he disfrutado mucho, es cierto que me esperaba más, pero había leído tanto y tan bien sobre ella que supongo que mis expectativas eran demasiado altas, pero me ha gustado mucho.

Jaina dijo...

Martinyfelix: No te vas a arrepentir, y no te preocupes por la falta de tiempo que esto se devora en un periquete :)

Manganxet: Es que nos ponemos así ninguna película/serie anterior al 2000 resiste al paso del tiempo xD Yo me refería más a la condición de clásico de la historia que cuenta. A mí Firth me parece un actor economista, dice mucho con poco, lo cual puede parecer soso, pero no necesariamente xD