
Como otras adaptaciones de la casa, el acabado de la ambientación y la fotografía es insultante, aunque esta vez los esfuerzos se centran en mostrar la cara menos amable y bucólica de la vida, la de la cruel ciudad, con un realismo llevado al extremo, hasta rozar la saturación. Una obra tan barroca visualmente que sería una suerte de equivalente catódico de esas sombras imposibles pintadas por Caravaggio, y su afición a representar a apóstoles de pies negros y rostros de vagabundo. Aunque, del mismo modo que ocurre con las telas del genio atormentado, estas imágenes de decrepitud y oscuridad irradian belleza y oficio.
The Crimson Petal

No todo el constante delirio y opresión que se respira en los cuatro capítulos de la miniserie procede de las enajenaciones de Agnes. Si fuera así el bizarrismo y podredumbre moral que dominan la producción quedarían como un elemento decorativo. Apenas hay personaje libre de demonios o que no exhiba extravagancia retorcida. Así, Curlew el médico, el hermano de Rackham, Miss Fox, o personajes que sólo dicen una cuantas líneas, podrían catalogarse de espeluznantes o alucinados dejando a Sugar en un simple ángel de infierno (pero un ángel, a fin y al cabo) y a Rackham en un mindundi al que superan las circunstancias.
La actuación de Chris O'Dowd como Rackham, en un papel dramático alejado del geek Roy de The IT Crowd es una de las grandes sorpresas dentro de esta rosca de miniserie, donde Romola Garai, al igual que ya hiciera con Emma (habrá que ver qué ofrece este verano en The Hour), se adueña del personaje, haciendo más endeble su vulnerabilidad y azuzando más si cabe los maremotos interiores de Sugar. Si la producción golpea a los ojos en algunos momentos, es con las interpretaciones de un cast fusionado con la historia con lo que se te revuelven las entrañas y te atrapa.
Sin ser gore, The Crimson Petal and The White no es apta para espectadores aprenhesivos a las emociones en carne viva, pero a la vez resulta una experiencia imperdible porque se trata de un testimonio brillante de la subversión de géneros televisivos. De cómo la etiqueta 'de época' no determina un solo tipo de narrativa histórica, sino que se reduce un mero contexto donde pueden suceder multitud de pasiones universales y tienen cabida desde la comedia, el romance, el suspense o el thriller psicólogico que acertadamente destaca Serieína para este caso.
Una miniserie atípica para disfrutar de principio a fin.
2 comentarios:
The Crimson Petal and The White me ha parecido fabulosa, una delicia! Mato por encontrar la novela, de verdad. Quitando algunas minucias, me parece una gran producción y la ambientación está muy conseguida.
Saludos!
Qué puedo decir que no haya dicho sobre esta maravilla que es The Crimson Petal and the White. No me he visto todas las adaptaciones de la BBC (tiempo al tiempo... xD), pero ésta me pareció la más visceral de todas las que vi. Se aleja de los estándares y crea un mundo horripilante a la vez que fascinante. Hacía tiempo que una serie no me sorprendía ni gustaba tanto.
Desde ya soy fan de Romola Garai (me cautivo su interpretación de Sugar) y me muero de ganas de verla en The Hour, pero obviamente antes tocará verla en Emma :)
Muchas gracias por el enlace :)
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