miércoles, 1 de septiembre de 2010

Bluf-forward

PELIGRO DE DESMAYO: Tampoco te pierdes nada por leer unos cuantos spoilers de Flashforward, pero luego no digas que no te avisé.

Tuve una visión en la me timaban al final de una serie. ¿O es que el último episodio de FlashForward fue escrito un primero de abril? Curioso que el capítulo se titule 'Future Shock', por hay que ver que impactar, impacta pero no lo hace en el extremo más noble de la línea sino en el más barato. Es más, el cierre de las aventuras de Mark Benford y los otros ha conseguido lo que ninguna otra ficción en mucho tiempo cuando la pantalla se funde a negro: que piense en lo que los caballos dejan al terminar el desfile.

No hay palabras para describir la season finale de la serie que no sea sinónimo de chapuza o de vagancia. Como cuando teníamos una eternidad para entregar un trabajo en el colegio y acabábamos la noche anterior copiando de El Rincón del Vago (ahora la Wikipedia domina ese mercado). Porque parece que el hiato de tres meses que la serie se tomó en el capítulo diez fue utilizado más bien para irse de vacaciones a Hawaii, inspirándose un poco en el destino de Demitri, el oriental con nombre de ruso, que no acaba en el otro barrio como todo indicaba al principio. Y total, para qué, si nunca sabremos si sale vivo junto con Simon de la explosión de ese sucedáneo del Gran Colisionador de Hadrones (HLC) que aparece en la serie.

La sensación de pérdida de tiempo o de viaje a ninguna parte que se tiene en retrospectiva está más que justificada, sobre todo, desde la vuelta del parón. De ahí en adelante la idea de Goyer (que se bajó del barco en mitad de la tormenta, no me extraña) y Braga empezaba a hacer honor a su título y avanzaba apuntando a cuestiones lo suficientemente interesantes para olvidarse de la idiotez supina del personaje interpretado por el pétreo Joseph Fiennes, o el triángulo insulso de Benford, su mujer y Lloyd Simcoe. En este sentido, colocar el peso de la acción sobre Simon y Janis fue todo un acierto ya que se aprovechó la relativa poca información que se había ofrecidia acerca de ellos en los capítulos anteriores para convertirlos en dramáticos huevos Kinder con sorpresa dentro sin que nos horrorice el regalo.

Entre los dos giros me quedo con el de Simon, ya que en conjunto es el más orgánico con la trama general de la producción en contraste con el del topo Janis, mucho más forzado y casi sacado de la manga. Mención especial merece la aparición estelar del gran James 'Baltar' Callis en uno de esos papeles de desequilibrado que le sientan como un guante

Cualquier atisbo de mejora hay que verlo en el contexto de una inmimente cancelación, responsable de la tomadura de pelo del capítulo final. Todavía me pregunto en qué estaban pensando los guionistas en ese momento o qué entienden por cierre del negocio. La decisión de provocar el segundo desmayo global el 29 de abril, justo el día en que el se cumplen las visiones del 6 de octubre, responde claramente a la falta de tiempo que supone tener la cabeza bajo la guillotina de los ejecutivos. Hasta ahí nada que objetar, pero, en serio, ¿de qué van todo lo demás? Janis siendo sacada del hospital en silla de ruedas por Leta que lucía el anillo mágico que impide que el portador se desvanezca, los otros dos en el HLC y, lo más fuerte, Mark Benford saltando al vacío sin que se sepa si está muerto hasta que en el flashforward de su hija, Charlie, vemos que le comunican, pasados unos años, a su versión adulta (la nueva reina del lloro en True Blood) que su padre está vivo. Eso, después de montaje musical de visiones en plan fanvid de YouTube. Increíble

Debe ser que promediar menos de cinco millones de espectadores y unos ratings raquíticos de apenas un punto en los últimos capítulos no sirvió de suficiente amenaza, o bien los responsables de la serie aún tenían algo de esperanzas, o jugaron la carta de la 'lynchada', esto es, dejar un final abierto como el de Twin Peaks pero, en este caso, dejando para la posteridad un mal ejemplo de uso de esta estrategia.

Mal destino para una serie que prometía mucho con su piloto, pretensiones de suceder a Lost aparte, y que me temo que nadie echará de menos en sus discos duros.

4 comentarios:

satrian dijo...

Después de todo sigo pensando que su piloto era bueno, pero a partir de ahí todo fue cuesta abajo, ahora es The Event la próxima que tiene que superar el listón, porque tiene pinta de FlashForward, espero que hayan aprendido algo de los fallos de la serie de Goyer.

OsKar108 dijo...

La verdad es que comparto bastante de lo que comentas (seguramente no tan vehementemente xD). Tras el parón hubieron unas cuantas cosillas que llegaron a estar entretenidas (lo malo, que aún acompañadas de algunas anteriores que lastraban) hasta llegar al "desenlace" y que no se si como "última bocanada de aire" con esperanzas de renovación, o como "protesta" el "final" es chusquero, chusquero, aunque saber que no ibamos a ver a Joseph Fiennes (probablemente) en mucho tiempo, podía venirle bien a la serie.

¡Saludos!

WATANABE dijo...

A mí me entretuvo. Incluso ese final chapucero (como dices) y sin duda precipitado tiene algo de inquietante. No la echaré de menos pero tampoco tengo la sensación de haber perdido el tiempo. Una de esas series de usar y tirar que no te suponen casi ningún esfuerzo. Por lo menos para mí.

Jaina dijo...

Satrian: The Event no me llama nada. Este año estoy siendo muy selectiva con la series, aunque bueno ya se me ha colado Hellcats xDD

Oskar108: El final abierto es chusta, chusta. Oye pues lo de desprenderse de Fiennes por un tiempo hubiera sido un giro aceptable. Ahora mismo me acuerdo de Grey's en la 6T esos capítulos en los que no estaba Ellen Pompeo, no veas que mejora tenía la serie jeje

Watanabe: A mí sí que me dio esa sensación, porque parecde que lo estaban hilando todo para llegar a un final decente y luego... Nada.