martes, 5 de julio de 2011

La hora de la khaleesi

Poco voy a añadir acerca de lo disfrutable que es la primera temporada de Game of Thrones que no haya dicho ya la blogosfera seriéfila entera. El experimento de combinar novela homónima con serie cual carrera de San Fermín, siempre alerta para que no me pille el toro de las imágenes semana a semana, resultó mucho más agradecido de lo que esperaba. No voy a intentar convencer a nadie de los pros de esta estrategia, pero dejas la tarea de saber quién es quién para las páginas del libro, y te ahorras preguntas incómodas mientras ves la serie. Digamos que tienes más margen y libertad para fijarte en aquellas novedades que aporta la adaptación como producto diferenciado. Los primeros episodios de la superproducción de la HBO, con tanto personaje e historia de fondo, parecían arrojar al espectador neófito a una tierra de nadie como la que se encuentra al otro lado del Muro y dejarlo allí a sus expensas. Ésa era la percepción, que David Benioff y D.B. Weiss había creado una serie dirigida a los entusiastas de A Song of Ice and Fire, la monumental saga de fantasía épica del no menos monumental (por orondo) G.R.R. Martin.

Sin embargo, la cadena se esforzó en proveer información contextual en el sitio oficial y, en realidad, cualquier posible estado de desorientación sólo se extiende a los primeros compases de la temporada, que se corresponden con una buena porción de la novela. Game of Thrones es una obra a la que le cuesta arrancar por su carácter introductorio de algo mucho más grande (hablamos sólo del primer tomo de siete en total) y que, por su estructura multipersonaje y multipunto de vista, hacía muy difícil adaptar tanta disparidad de miradas sin el riesgo de que quedara como una colección de escenas montadas una detrás de otra. Prueba superada en este apartado. También estaba el reto de hacerle justicia a algunos personajes cuyo carisma supone uno de los mayores atractivos del libro. Con el 95% del reparto luciendo el oficio de la escuela británica (la épica siempre queda mejor con acento de las islas) se pasó el examen con nota, y en algunos casos acallando críticas tempraneras y excediendo las expectativas, sobre todo, en el caso de los personajes femeninos, con más protagonismo del que se piensa.

"I am Daenerys Stormborn, of House Targaryen, of the blood of Old Valyria. I am the Dragon's daughter. And I swear to you that those who would harm you will die screaming".

La casi principiante Emilia Clarke con su sensible retrato de una grande como es Daenerys 'Dany' Targaryen es el ejemplo más claro. El viaje de niña obligada a casarse con un tipo de aspecto imponente como Khal Drogo (Jason Momoa despertando instintos y dando mierdo a partes iguales) a khaleesi, a señora de la guerra por derecho propio, es de largo la historia que más me interesó del libro, a pesar de que este arco argumental está claramente desligado de las intrigas palaciegas de Desembarco del Rey y las caras de circunstancia de Eddard Stark (Sean Bean) y familia. Confieso que mis simpatías tiran más hacia los destronados, sanguinarios y ahora escasos dragones Targaryen que a los mojigatos lobos Stark o a los epicúreos ciervos Baratheon, pero no debería sorprender el estupendo trabajo de Clarke que con sus ojos y, quitando pelucas rubia platino que no conjuntan con cejas a lo Madonna, hace brillante en carne y hueso a un personaje que también es brillante en el papel.

La jovencísima Maisie Williams, en cambio, engrandeció a un personaje, Arya Stark, que en el libro no me atrapó tanto, pero que gracias a su interpretación ahora veo con otros ojos. Curioso que a Martin se le acuse de misógino cuando regala a un contenedor de tenacidad como es Arya y a una monarca en potencia como es Dany. Lo mismo ocurre con la pérfida y sedienta de poder la reina Cersei Lannister, a la que Lena Headey ayuda a humanizar, presentándola como un ser atormentado, entre la compasión, la fidelidad a su sangre y la realización de sus planes. Tampoco nos podemos olvidar de Catelyn Stark, la matriarca del clan, que exhibe el pragmatismo y mano izquierda que tanto hace falta en su familia. Hubiera sido interesante ver a Jennifer Ehle (Lizzy en Orgullo y Prejuicio), la primera opción para el papel, dando vida a Cat, aunque ya me he acostumbrado a Michelle Fairley.



Pero no sólo se trata de mostrar la cara más progresista de las mujeres, sino que Sophie Turner se encarga de mantener muy presente la tontería escalante de Sansa Stark, que vive en la inopía y se acerca al arquetipo de princesa medieval lista para que la rescate su príncipe. En las antípodas de su hermana Arya, vamos. Pero, a pesar de la manía que se le coge al personaje, su presencia es necesaria por el bien de la variedad y por qué no, porque Sansa encierra algo de verdad acerca del proceso de maduración de muchas mujeres. Sí, la tontería existe.

Como Battlestar Galáctica en su día, tenemos delante una serie donde donde no hay personajes femeninos que están de paso, bidimensionales o gratuitos. Por cada tres prostitutas cortesía de la HBO en una escena hay una khaleesi que las eclipsa. Todo ello, en un género tan 'de chicos' como es la fantasía épica al igual que ocurre con la ciencia-ficción. Para que luego hablen de estereotipos.

4 comentarios:

MacGuffin dijo...

En el retrato de los personajes femeninos y de Jaime Lannister está el gran hallazgo de la serie, que empieza tan lenta no sólo por el libro, sino porque es ya procedimiento estándar de todas las series de HBO, a no ser que te llames True Blood :)

satrian dijo...

La Khaleesi, sí, pedazo de personaje y gran actriz Emilia Clarke.
Yo también me quedo con la duda de como lo hubiera hecho Jennifer Ehle.

Un telespectador más dijo...

Totalmente de acuerdo, me parece una serie donde las mujeres llevan todo el peso al fin y al cabo, y siendo de la temática que es es mucho decir.
Desde el minuto uno me hice fan de la Khaleesi y su final ha sido muy grande (aunque predecible).

eso si, para mi Nieve, el bastardo, es otro grande también a quien quiero que se le saque más chicha ya :p

Saludos!

OsKar108 dijo...

Habiéndome gustado mucho todo en general, has destacado a los 2 personajes (Dany y Arya) que más me han gustado (y sus actrices, por supuesto).
A ver si me organizo y leo el primer libro de aquí al estreno de la 2ª temporada, al menos esa es mi intención xD.

¡Saludos!