domingo, 25 de septiembre de 2011

El fantasma de Fringe

Si lees esta entrada sin haber visto la premiere de la cuarta temporada de Fringe, y sin haber terminado la tercera de Alias, puedes quedarte atrapado una dimensión de spoilers para siempre.

Ahora que lo pienso, podría haber hecho un desglose de cada una de las tres primeras temporadas de Fringe, pero el maratón que corrí fue tan duro que quedé exhausta y me ha pillado el toro del estreno de la cuarta entrega. Así que en esta entrada iré un poco por encima de todos los sucesos que han pasado.

No diré nada nuevo si digo que la segunda temporada es mi favorita. Sobre todo, por unos últimos doce episodios que no hacen más que correr hacia adelante llevando a los personajes hasta situaciones que los obligan a enfrentarse a un pasado que ha determinado lo que son ahora. Pensaba que poco más se le podía pedir a Fringe después de esa colección de episodios inciada por 'Johari Window' (2x12) hasta 'Over There Part 2' (2x22), pero la historia cruzó al otro lado y forzó de nuevo a sus protagonistas a luchar, pero esta vez contra versiones paralelas de sí mismos que no son más que una materialización de sus propios miedos, defectos, o carencias. Sin ir más lejos, ahí está esa Olivia pelirroja, desinhibida y muy segura de sí misma que se filtra en la vida de la Olivia que nosotros conocemos, en lucha constante por saber abrirse a los demás, pero también más prudente y compasiva que su alter ego.

La brillante primera mitad de la tercera temporada se encargó de poner la semilla de la duda entre aquí y allá, entre quienes pensábamos que eran los malos y quienes parecían los buenos. Por momentos, me vi apoyando la causa de Walternate, un tipo mucho más maquiavélico que Walter, pero con una buena razón para hacer lo que hace.  Tampoco ayuda, claro, que tanto Noble como Torv también lo borden cuando se meten en la piel de los dobles.

Quizá sea la falta de doppelgänger con el que comparar, o más probablemente, un descuido del guión, lo que ha ido lastrando a Peter al contrario de lo que ocurre con los demás. Para tratarse del personaje central, motivo (nada más y nada menos)  por el que se ha roto el equilibrio entre realidades, no he visto ninguna evolución en su personaje aparte de la relación con su padre y su progresiva apertura mental con los acontecimientos que sucedína a su alrededor. Ojo, que no es poco, pero tampoco es suficiente para que la palabra 'plot device' no aparezca en escena al mismo tiempo cuando lo hace él y, mucho más, desde que se le ha colgado el cartel de elegido en el giro más Alias que ha tomado toda la serie. Jugar con elegidos supone un riesgo, y es que ése elegido tiene que demostrar algo por lo que es el elegido, de lo contrario, no resulta convincente como tal. Ya que he mencionado la serie de espías, y en Fringe no se cortan con las referencias (ese manuscrito), siempre he pensado que las claves del personaje de Sydney Bristow se han dividido entre Peter y Olivia. Así, el primero obtiene todo el aspecto profético del personaje y la disfuncional dinámica con su padre, mientras que la segunda, además de la pérdida de seres queridos (prometidos y madres), se queda con toda su capacidad profesional y  una infancia dura en la que no faltaron los experimentos secretos de los que la niña no se acordaba. En Olivia, incluso, se advierten funciones de 'Pasajero' similares a las de la hermana de Sydney, Nadia.

El problema está en que no hay carisma en Peter que compense el hecho de que Olivia se lleva gran parte de las cualidades, porque aquí queda claro que ser el centro de todo no suma si no has mostrado de antemano que tienes más cosas en la cartera. Hasta la tercera temporada vi a Peter simplemente como el interés amoroso de Olivia, aunque aquí también tengo mis reservas, porque se le intenta dar un sentido de romance épico que no se sostiene porque no hay nada que lo avale en pantalla. Otra vez, vuelvo a Alias. Puede que el personaje de Vaughn no fuera el más interesante por sí mismo, pero adquiría sentido a través de su historia con Sydney, que resultaba muy creíble porque venía refrendada por escenas donde se mostraba una complicidad que iban in crescendo. En Fringe intentan construír esto de forma más sutil (tan sutil que parecen hermanos durante gran parte de la serie), pero no funciona porque no hay picos de tensión que lo preanuncien. Aquí se limita simplemente a pasar y lo hace de forma muy poco natural y, con líneas de diálogo que hablan de algo que no se ve.

Por eso, ahora que la cuarta temporada de la serie ha comenzado reseteando su disco duro de forma prometedora, tengo la expectativa de que la pregunta  "Where's Peter Bishop?" no se quede en un simple "Who killed Rosie Larsen?" de excusa. Además de arreglar de forma convincente el borrado espacio temporal hecho por el Observador, y de sacar al personaje del estado fantasma literal en el que se encuentra ahora mismo, los guionistas también podrían aprovechar para darle un poco más de vida a Peter y hacer sudar un poco a la interpretación de Joshua Jackson.

6 comentarios:

MacGuffin dijo...

No creo que tengamos un Who killed Rosie Larsen? No van a tener a Joshua Jackson fuera de juego durante 20 episodios :)

Jaina dijo...

No, claro, pero cuando lo traigan de vuelta que le den un poco más de interés al personaje, que hasta ahora más bien poco.

satrian dijo...

Yo creo que fue cobrando interés con el paso de las temporadas, no creo que le falte carisma al personaje.

OsKar108 dijo...

Yo también creo que con el paso de los capítulos el personaje de Peter iba ganando, y el carisma del personaje (y del actor) me convencen de sobras.

¡Saludos!

elclubsilencio dijo...

Si te digo la verdad, estoy muy de acuerdo contigo respecto al personaje de Peter, aunque también pienso que él es un mero macguffin para que los demás personajes se explayen... No sé si será que mi amor a Olivia es demasiado incondicional, pero pienso que la serie se centra en su evolución personal (de hecho la segunda temporada parecía centrada en un problema de autoestima de Olivia que me pareció muy real).

Un saludo!!

Jaina dijo...

Satrian y Oskar108: En esto tenemos opiniones distintas. De los tres grandes, Peter fue siempre el menos interesante y en la segunda temporada le dieron algo más de empaque, pero a partir de ahí volvieron a dejarlo de lado, para como dice elclubsilencia dejarlo en un mero macguffin atado a las tramas de los otros dos. Y aunque me duela reconcerlo Josh Jackson (mi querido Pacey) tampoco es que sea un actorazo para aprovechar lo poco que le dan.

Elclubsilencio: Sí, ésa es la idea que trato de exponer aquí. Digamos que es un personaje-excusa. Y coincido en lo de Olivia completamente. Muchos dicen Fringe va más por la relación padre-hijo pero es Olivia la verdadera reina del show. Sus emociones están clavadas y es brutal la manera en cómo explota ese problema de autoestima en la tercera temporada cuando se enfrenta a lo que ha hecho su álter.