martes, 7 de junio de 2011

Doctor Who 3, los orígenes del Señor del Tiempo

Después de las dos primeras temporadas de la nueva etapa de Doctor Who no podía esperar a hincarle el diente a una tercera entrega que venía con, al menos, tres importantes novedades bajo el brazo. La primera de ellas, atañe nada menos que a la introducción de una nueva acompañante para el viajero en el tiempo: la estudiante de medicina Martha Jones (Freema Agyeman), un personaje muy diferente del que nos habíamos acostumbrado con Rose Tyler, la chica de barrio que sigue anquilosada en el recuerdo de muchos fans tras esa season finale en la bahía del Lobo Malo. La segunda tiene que ver con una apuesta mucho más decidida por parte de Russell T.Davies en seguir profundizando en temáticas menos amables y en el pasado del Doctor, mientras que la tercera está vinculada a una notable mejora en los efectos especiales, fruto de un aumento en el presupuesto de la serie.

El salto en la calidad visual es evidente desde el especial de Navidad 'The Runaway Bride' (3x00), donde tenemos el placer de conocer a Donna Noble, hasta 'The Last of The Time Lords' (3x13), cierre de una temporada donde unos Daleks evolucionados comparten protagonismo con arañas humanoides gigantescas y, sobre todo, con la Familia de la Sangre y los Ángeles Llorones. Dejando a un lado los tradicionales saleros malignos, estas dos nuevas amenazas episódicas son una buena muestra de la complejidad que empiezan a tomar las tramas, planteando retos más difíciles de resolver para el personaje interpretado por David Tennant que, por ejemplo, aquellos Slitheen y sus problemas de ventosas.

No es ninguna casualidad que los tres capítulos en los que intervienen estos nuevos 'malos' sean unos de los más destacados de esta tercera etapa. Así, el díptico 'Human Nature' y 'The Family of Blood' (3x08-09) ahonda en la naturaleza trágica del personaje y lo humaniza hasta el punto de hacerle dudar de su propia identidad y misión en el Universo. Se trata de dos episodios muy emocionales a los que le sigue una pequeña joya de terror psicológico llamada 'Blink' (3x10), que no en vano se ha ganado la fama a golpe de pestañeo. Steven Moffat, el actual jefe creativo de la franquicia y guionista del episodio, aprovecha la libertad que da la implantación por temporada de una hora sin el Doctor para jugar con miedos muy básicos y las paradojas temporales. También nos regala a una Carey Mulligan en la piel de la intrépida Sally Sparrow, personaje con suficiente carácter como para desplazar al Doctor y a Martha a un segundo plano sin que se note demasiado. La aparición de futuras caras conocidas como Mulligan, nominada al Oscar por An Education; Harry Llyod, el desquiciado Viserys Targaryen de Game of Thrones; y Andrew Gardfield, el nuevo Spider-Man y secundario en The Social Network, es otra de las curiosidades que se desprenden de esta temporada, en general.

Pero como ya he dicho, en este tercer acto empezamos a conocer un poco más acerca de los orígenes del Doctor: el nombre del planeta del que proviene, Gallifrey; cómo era la vida para un señor del tiempo cualquiera antes de que los Daleks destruyeran ese mundo, y por qué él no corrió el mismo destino que sus iguales. En realidad, a lo largo de los trece episodios se van arrojando pistas, muy en la línea de aquel meme "Bad Wolf" de los dos primeros años, que nos llevaran hacia una revelación similiar a la que encontramos en Superman II, pero esta vez con el actor Jon Simm en la piel del General Zod particular del universo whoviano. Una némesis, de la que me reservo su nombre, a la que se le pone solución de un forma un tanto facilona en contraste con el tono adquirido durante el tridente de episodios que clausuran la temporada, nada condescendientes con las habilidades del Doctor y lo que es más importante sembrando por primera vez la duda en un espectador hasta entonces optimista como la sonrisa del Capitán Jack Harkness.

En esta línea de descubrimientos, el yankee vuelve a hacer acto de presencia para, además de echarle un mano mágica al Doctor, hablarnos de su paradero actual y la verdadera razón por la cual puede protagonizar su propio 'spin-off' sin ningún problema, hacernos confesiones muy impactantes y resolvernos cabos sueltos de su serie. El misterio construido alrededor de un personaje como Harkness y su anclaje con Doctor Who es el principal motivo por el que no concibo Torchwood como una serie derivada más. Dicho de otro modo, el desarrollo del héroe encarnado por John Barrowman se extiende a través ambas series, con puntos fundamentales en Doctor Who, por lo que no basta con limitarse a consumir sólo Torchwood. De lo contrario, se pierde mucha información valiosa por el camino a menos que se opte por leer el wiki de turno. Tanta es la dependencia de Torchwood con Doctor Who (que no al revés, que por algo es la serie madre), que lo más recomendable es intercalar el visionado con las aventuras de nuestro alienígena de más de 900 años, sin riesgo de destripes, como parte de un amplio Whoverso expandido, en lugar de verlas en bloque por separado.



¿Y qué decir de la 'companion' Martha Jones? No porque la deje en último lugar significa que ya me estaba olvidando de ella... Me costó adaptarme a la muchacha, para qué mentir. El Doctor es un tipo fascinante, pero tanto arrastramiento por su persona no puede ser bueno. Pero, al mismo tiempo, poco a poco, se empatiza con ella en su búsqueda de afecto en un Doctor bastante amargado por las circunstancias en las que lo conoce. Se nos presentó como una niña de familia acaudalada, sin circunstancias aparentes que la empujaran a adentrarse en el torbellino del Doctor. Al final, superó la prueba con nota, tirando de ciencia humana para sacar de más de un embrollo al inquilino de la TARDIS y encandilando a Shakespeare entremedias. Porque si de algo puede presumir Miss Jones es de mucha, mucha cabeza... tanta como para decir "me bajo de la nave" cuando toca.


Actualización:

Si alguien se atreve a seguir el Whoverso a partir de 2005 en orden (vale mucho la pena, de verdad), voy a dejar tres propuestas de guías en función de la exhaustividad que queráis imprimirle a la tarea:

I. Nivel básico: mezcla temporadas de Doctor Who y Torchwood. En Carrusel de Series y El Diario de Mr. MacGuffin.

II. Nivel experto: intercala episodios de Doctor Who, Torchwood y, además, Sarah Jane Adventures, siendo muy fidedigno al orden de emisión original. En El condensador de fluzo.


En algunos de estos enlaces todavía falta por incluir las actuales temporadas de las tres series, pero son un buen referente para empezar.

7 comentarios:

Er-Murazor dijo...

A mi Blink me parece el mejor capítulo de todo lo que llevamos de serie nueva. No sólo por el terror psicológico, que también, sino por lo bien que construye el puzzle temporal.

El final de temporada, en cambio, me parece el más flojo de todos. John Simm hace un papelón, pero el Master de la serie clásica era muy distinto a este, y yo no me termino de acostumbrar.

Y en esta temporada hay una joyita que queda eclipsada por Blink y Human Nature, y es el 3x03, Gridlock (Atasco). Es pura ciencia ficción 2000 A. D. Sólo a un británico se le puede ocurrir la idea de un atasco TAN grande.

WATANABE dijo...

La serie va ganando temporada tras temporada, no solo en producción, sino también y especialmente en complejidad y oscuridad. Tienes toda la razón en que Torchwood debería de verse entremezclada, terminando sus temporadas dos episodios antes que El doctor para que los acontecimientos de ésta coincidan con las finales del Doctor.

Hausdorff dijo...

Pues sí, a mí Gridlock me parece de lo mejorcito también :)

La verdad es que comparar el tono de los capítulos del Eccleston-Doctah con los de ahora de Matt Smith parece una transición a lo Darkness total, como si estuviese pensado para los "niños" que empezaron a coger Doctor Who en 2005 y van creciendo ahora con ella (tipo H.P. de nuestra querida J.K.)

El gran despliegue de medios de la tercera se compensa con, para mí, la todavía mejor 4ª temporada, donde hay capítulos (algunos de Moffat y otros de Davies como los de "The Library" y "Turn Left") que merecen un monumento.

Ahora que ya conoces a casi todos los personajes te dejo el spoof del opening de Doctor Who via Dallas XD jajaja! No te preocupes que es spoilers-free ;)

http://www.youtube.com/watch?v=9EUqwkoPsV0

PS: sabes que me voy a ver a David Tennant y Catherine Tate en una obra de teatro en London??? :D

Moltisanti dijo...

Me ha gustado mucho que dedicaras un momento para aclarar el tema del Capitán. Ah, y muchas gracias por los enlaces (y por recordarme que ya tocaba actualizar la guía).

A esta tercera temporada la tengo un cariño especial. Fue la que comenzó con la subida incesante de nivel en la serie... hasta el día de hoy. Curiosamente, coincidió con esa mejora (era necesario) en los efectos especiales.

La triple season finale la disfruté como un enano, pese a que sí, quizás se resuelve por una vía demasiado fácil. John Simm es un crack. En cambio, soy de los que no quedó del todo satifecho con el doble 3x08-09.

Ahora te toca la cuarta. ¡Allons-y!

OsKar108 dijo...

Cuanta razón tienes, en el "crescendo" de los efectos especiales y de la propia serie en sí, y la cosa continúa a gran nivel, que la disfrutes.
Yo me guié por el Carrusel en el orden de visionado, y ya con la 5ª empecé a ritmo de emisión.

¡Saludos!

Jaina dijo...

Er-Murazor: No he visto la serie clásica, así que no te puedo opinar sober el Máster, pero coincido en que el final se alargío demasiado para lo que era en realidad. Ah Gridlock cierto, que además salen otro de mis personajes favoritos como son las monjas gatas ^__^ También está Lenora Chriclow, la fantasma en Being Human.

Watanabe: Creo que es la mejor manera de entender todo lo que pasa, y una parte importante del universo Who.

Hausdorff: Tienes muchas razón en esa evolución a lo JK! Con muchas ganas ya de empezar la S4. Me encantó el vídeo jeje!

Moltisanti: De nada :) Ah, no pues me parece uno de las tramas más inquietantes que he visto hasta el momento. Supongo que será por esas caras de asesino de Harry Lloyd que dan auténtico miedo. AAllons-y!

Oskar108: Me parece que a este paso que voy me pondré al día con la emisión cuando se acabe la sexta temporada de DW ;)

ALX dijo...

Ay, el gran problema de Doctor Who: su abuso de los deus ex machina con los que te resuelven las cosas. Y por desgracia no es cosa únicamente de Rusell T. Davies, si no también de Moffat. El único final de temporada que se salva de eso es el de la 3ª de Torchwood, el resto siempre terminan decepcionando, porque plantean situaciones casi insostenibles que se solucionabann por la vía fácil.